Como ya os indiqué en el video que he colgado en InstagramTV, será muy importante trabajar y explicarles bien la muerte de un familiar a vuestros hijos, para que puedan elaborar su propio proceso de duelo, con vuestra ayuda y con la ayuda de profesionales de la psicología infantil, el niño podrá disponer de estrategias que facilitaran el entendimiento y asimilación de la situación.

En nuestra sociedad actual, los adultos experimentamos temor y malestar al hablar de los procesos relacionados con la muerte, en algunas familias llega a ser un tema tabú, del que los adultos evitan hablar delante de sus hijos.

¿POR QUÉ SUCEDE ESTO?

Pues bien, ya os digo que no es nada raro hacerlo, ya que el instinto de protección nos empuja a querer evitar el dolor a nuestros hijos y a infravalorar sus capacidades de comprensión y asimilación de una situación dolorosa.

Debemos EXPONER a los niños al sufrimiento que podemos experimentar en situaciones cotidianas de nuestra vida, ya que sino, crecerán sin poder desarrollar las habilidades oportunas para enfrentarse, en un futuro a este tipo de situaciones, siendo esto, más difícil de gestionar en la edad adulta, si no se ha aprendido durante la infancia.

Ciertamente, los adultos, la mayoría de veces no estamos preparados para enfrentarnos a esta explicación, ni a las preguntas que nos va a hacer nuestro hijo. Es por este motivo, que la participación de los psicólogos puede ser muy importante en estos casos, ya que lo que les expliquemos y entiendan sobre la muerte, será lo que forme su interpretación sobre la misma y esto a su vez, incidirá en la forma que tengan de procesarla y asumirla.

¿QUE PASA CUANDO HABLAMOS DE MUERTE?

Bien normalmente, y de forma general, cuando alguien fallece solemos decir cosas como «se ha ido», «nos ha dejado», «ya está en un lugar mejor», ¿POR QUÉ CREEIS QUE HACEMOS ESTO?

Bien, pues evidentemente nos impresiona y asusta la palabra muerte, es como si no fuera algo natural, por eso vamos adaptando nuestra manera de hablar de ella para suavizarla, sobre todo cuando hablamos con los niños, confundidos, evidentemente, con estas otras frases hechas que realmente, pueden llegar a entender menos que decir un simple «se ha muerto».

Nuestros hijos, aunque no lo creamos están familiarizados con ese término, tanto o más que nosotros. Por ejemplo, cuando matan a un insecto en el cole, no van diciendo «el insecto se ha ido, o está en un lugar mejor», ¡NO! Evidentemente entienden perfectamente que el insecto se ha muerto y que no va a volver a vivir.

¿QUE PASA CON LOS ASPECTOS CULTURALES?

Como ya sabemos vivimos en la era de la felicidad, todo el mundo busca ser feliz, campañas millonarias de psicología positiva dan fe de ello. No hay sitio para el sufrimiento, el reflejo de nuestros hijos se encuentra en las redes sociales, ¿También os habéis dado cuenta? todos son muy felices, viajan, trabajan de lo que les gusta, todos son maravillosos con parejas maravillosas, «la vie en rose».

Ocultar el sufrimiento es algo que tenemos bastante asumido socialmente y que parece que se relaciona con la debilidad del ser humano. Y claramente ese pensamiento lo tenemos muy asumido, tanto que un tema tan natural en otras culturas como la muerte, se convierte en algo tan difícil de abordar, desde la intimidad familiar y desde la sociedad en general.

Como puntos clave que nuestros hijos deben tener claros cuando de la muerte se trata, tenemos los siguientes:

1- LA MUERTE ES IRREVERSIBLE

Este punto es muy importante, deberemos aclarar que quien ha fallecido no va a volver. Entiendo que parece algo demasiado doloroso para el niño, pero tiene que tener claro que la muerte es involuntaria, que nadie le ha abandonado, por tanto esa persona no se ha ido, simplemente ha muerto.

2- TODO EL MUNDO MORIRÁ ALGÚN DÍA

Con esto no quiero decir que asustemos al niño, las respuestas nunca deben ser rotundas, y menos cuando hablamos de niños. Habrá que darles una explicación que puedan entender, para no generarles una angustia innecesaria. Podemos recurrir a las preguntas sobre, qué es lo que le preocupa de la muerte, y sobre todo evitar mentirle.

3- SIEMPRE EXISTIRÁ UN HECHO QUE LA HA CAUSADO

Hay que evitar los pensamientos erróneos sobre las causas de una muerte, ya que pueden dar lugar a un cierto sentimiento de culpabilidad. Tampoco hace falta que le expliquemos demasiados detalles, basta con explicarles la causa física de la muerte, para evitar miedos innecesarios.

4- EL CUERPO YA NO VOLVERÁ A FUNCIONAR MÁS

Bien, si les explicamos que alguien está dormido para siempre, o que está en el cielo, le estamos otorgando VIDA, por tanto hay que evitar esto haciéndole saber que su cuerpo no funciona. Y que no nos podrá ver, ya que forma parte de algunas creencias religiosas, indicar que nos ven desde el cielo. Esto puede dar lugar a miedos y frustración.

Si les queremos explicar nuestras creencias les podemos indicar, que nos gusta pensar eso, pero la realidad es la que es.

Pero vamos al grano, ¿COMO LE EXPLICO A MI HIJO QUE SE HA MUERTO UN FAMILIAR?

Pues esto va a depender no solo de la edad, sino de las capacidades de comprensión de que disponga tu hijo, ya que no el tener la misma edad garantiza el mismo nivel de comprensión. Pero como trabajamos con elementos estándar, a continuación os dejo unas indicaciones que servirán para todos.

1- La noticia la debe dar una persona que tenga mucha confianza con el menor. Se debe dar de forma tranquila, si alguien se encuentra desbordado por sus sentimientos es mejor que de paso a otra persona.

2- La noticia se debe dar inmediatamente.

3- El lugar debe ser tranquilo y familiar, donde el niño se sienta seguro, para facilitar la expresión de sus sentimientos. Es mejor si estáis solos en ese momento.

4- Evitar detalles innecesarios, sobre todo en un primer momento

5- Debemos estar disponibles para aclarale sus inquietudes.

6- Intentaremos protegerles de emociones que puedan llegar a desbordarles, pero siempre es positivo que expresen y expresemos nuestra tristeza de la forma que consideremos necesaria.

No deberemos esconder nuestros sentimientos por miedo a que nos vean sufrir. La vida es un aprendizaje, los niños tienen una capacidad de adaptación increíble.

7- Le explicaremos que va a pasar durante el entierro y lo que representa para nosotros. Es muy positivo que vivan ese momento, sentir el apoyo social y familiar, así como poderse despedir de la persona fallecida, facilitará la elaboración del duelo y evitará que se sienta desplazado.

Dicho esto, espero que tengas algunas respuestas, ya que, de los 3 a los 6 años te pueden sorprender con preguntas relacionadas con el lugar físico donde se encuentra ahora o las cosas que puede hacer la persona que ha muerto. Para después empezar a preocuparse por si les va a ocurrir algo a sus seres queridos más cercanos.

De los 6 a los 9 años, puedes prepararte para las preguntas de los pequeños científicos, preocupados por lo que le sucede al cuerpo humano cuando morimos, también empezaran a hacer preguntas sobre cosas que no entiendan, sobre lo que les expliques sobre la muerte.

De los 9 a los 12 años aparece la sensibilidad y la empatía hacia las personas cercanas que sufren por esta muerte, y lo que conllevará la misma para esas personas. También sobre los aspectos cotidianos que cambiaran por el hecho de que esa persona ya no esté.

Por último, los que menos nos preocupan pero que no por ello son los que menos nos deben preocupar, los adolescentes. Que aunque se pueden plantear preguntas similares a las nuestras, sobre la situación que provocó la muerte, por qué no se pudo evitar, etc. Debemos estar atentos porqué pueden imitar en mayor medida nuestras actuaciones en relación a la misma, intentando reprimir sus sentimientos para que nadie les vea sufrir. Evitando esto la formación del duelo.

Y hasta aquí podéis leer.

¡¡Un abrazo y mucha fuerza a todas las familias!!

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